Renfe desespera
No viajo con mucha frecuencia en tren. Sin embargo, la realidad de los servicios de Renfe es casi noticia diaria, por los medios de comunicación, por la utilización que hacen del tren los familiares, colegas y amigos.
Además, en ocasiones conviene valorar realidades con cierto distanciamiento, perspectiva que da el hecho de no estar hipotecado por la indignación, los retrasos y las quejas continuas.
La experiencia es la base de las opiniones y denuncias, pero también – y más incluso – la experiencia de los demás, que nos cuentan, relatan, lanzan improperios contra Renfe.
El domingo 12 de julio viajé en tren a Barcelona. Llegué a la estación de Castellón con unos razonables minutos de antelación. En los letreros luminosos ya se anunciaba que los viajeros que teníamos billete para un Alvia a las 17.55 horas seríamos “reubicados” en un Intercity que saldría hora y media después.
