Primeras Comuniones
Mayo es el mes de las Primeras Comuniones. Muchos tenemos alguna Primera Comunión en estos días, y lo cierto es que es una fiesta religiosa y familiar que nos ilusiona. Ver la alegría del niño o la niña que recibe por primera vez la Primera Comunión siempre es oxígeno espiritual y humano para padres y familiares cercanos.
Es mucha su importancia. Algunos, confusos o ignorantes por su escasa formación religiosa, intentan captar que se trata de un sacramento de la Iglesia Católica en el que los niños, generalmente entre 8 y 10 años, reciben por primera vez la Eucaristía, el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Requiere una catequesis de preparación previa, estar bautizado y confesarse.
¡La primera Confesión de un niño, cuando se estima que ya tiene uso de razón! Cuando no pocos adultos han dejado de confesarse -no lo hacen desde hace décadas, por dejadez o hasta por rechazo explícito- , asisten ahora a una Primera Comunión y lo hacen con alegría, porque es entrañable comprobar la ilusión de esos niños.
