El inconformismo de Mercadona

Juan Roig, presidente de Mercadona, presentó los resultados de la empresa de origen valenciano, con tiendas en toda España y Portugal. Históricos y espectaculares los resultados de 2025, como suele pasar cada año.No conviene acostumbrarnos al buen hacer y los buenos resultados, en una sociedad cargada de tensiones y dificultades. Mercadona innova siempre, es esencialmente inconformista.

Hace unos días, la podemita Ione Belarra, en el Congreso de los Diputados, arremetía contra Juan Roig, y le calificaba como “impresentable”, con un dato que era el aumento del precio de los huevos. No comparaba con otros supermercados. 

Me vienen a la cabeza esas palabras de Belarra, fuera de lugar y carente de rigor, ahora que se han presentado los resultados. Belarra no ha atacado por primera vez a Juan Roig, lo tiene totalmente enfilado.

Eso mismo le desprestigia a la podemita, que saca a relucir los restos de un comunismo rancio y fracasado que ni siquiera utiliza el nombre, pero que busca desterrar la calidad, la innovación, la superación, el espíritu empresarial, la iniciativa privada como motor en vez de un estatalismo a ultranza que ahora se llama populismo. Basta pensar en la situación de Cuba o Venezuela.

He consultado a la IA, y le aconsejo a Belarra que lo haga con frecuencia, para evitar sus patinazos y sectarismos acerca de Mercadona, y otros asuntos de nuestro país. Como le pagamos a ella su sueldo, que no es pequeño y que no se lo merece, tenemos derechos como periodistas y ciudadanos a exigirle un rigor del que carece.

Mercadona genera un impacto laboral muy elevado en España, superando los 743.700 puestos de trabajo totales (directos, indirectos e inducidos) relacionados con su actividad, según datos de impacto económico correspondientes al cierre de 2024. ¡El 3,7% del empleo total en España!

Eso en lo referente a empleo. Pero un mínimo de rigor exige pensar los impuestos que paga, el consumo de luz… Alguien podría hacer un cálculo, que no solo incluyera puestos de trabajo.

Como me considero “jefe” de Mercadona, que es como Juan Roig llama a los clientes y lo soy muy a gusto, me alegra entrar a comprar a Mercadona, por la calidad, por el trato, porque así apoyo a un grupo empresarial que da trabajo a 115.000 personas, con horarios y salarios razonables y estimulantes.

He comprobado en Mercadona cómo una lata se me ha caído al suelo, por despiste, y se ha roto. He ido a la cajera reconociendo mi fallo, e inmediatamente la ha retirado y me ha dicho que cogiera una nueva. Es una minucia, pero que refleja el trato y la mentalidad.

He hablado, por mi trabajo, con directivos de Mercadona, con responsables de relaciones públicas y de comunicación fluida con los periodistas. Y por supuesto, como todos nosotros, con cientos de personas que acuden a comprar en Mercadona. Junto a las cifras, hay que tener presente ese conjunto de impresiones, hechos, que comprobamos como “jefes”.

Mercadona cerró 2025 con los mejores resultados de su historia y con nuevas fases de innovación. Cada uno puede quedarse con los datos que quiera, pero Mercadona facturó en 2025 41.900 millones de euros, el doble que ocho años antes, en 2017, IVA incluido, un 8% más que el año anterior. Un 25% más de beneficios.

Juan Roig presentó el martes, 10 de marzo, los resultados, pero abundó en planes concretos para rentabilizar y que los “jefes” estemos cada vez más contentos y vinculados con la Mercadona.

El presidente de Mercadona admite errores, no se recrea en los logros. Hace unos años reconoció que había retrasado la venta on-line, y se puso manos a la obra.

Me llamó la atención que, hace poco, apostó por la comida preparada, dando su opinión de que los ciudadanos vamos a optar cada vez más por la comida preparada, y menos electrodomésticos y tiempo en preparar la comida. Los datos le están dando la razón. Y Portugal ya da alegrías.

Dejó claro que quiere consolidar su proyecto en Portugal antes de entrar en un tercer país. No le ha obsesionado nunca la expansión internacional, a veces tentación y tumba de algunos grupos empresariales.

Y en 2026 Roig prevé crear unos 1.000 empleos nuevos. Seguro que a Ione Belarra le sofoca. Es una lástima que haya políticos que quieran a ciudadanos dependientes del Estado para todo y atacan a todo aquel que tiene otro modelo de sociedad, que los ciudadanos desean, y que es una sociedad libre y competitiva, no apesebrada. 

  • Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
    Escribe, también, en su web personal.