LA GRAN VISITA
El Papa León XIV acaba de regalarnos siete largos días de su vida en una extraordinaria visita a nuestro país. Tanto más querida y bienvenida cuanto que hacía quince años sin producirse una visita papal, la de Benedicto XVI y más años aun desde que San Juan Pablo II efectuara una de sus muchas visitas a España de envergadura semejante a la del actual Pontífice.
León XIV repartió su estancia entre Madrid, Barcelona y las islas Canarias. En cada uno de los lugares tenía su programa y su objetivo claramente definido.
El plato fuerte de Madrid fue dirigirse al Congreso de los Diputados y Senadores con un discurso memorable tanto desde el punto de vista religioso, como político, social e histórico. Un discurso que aplaudió y criticó por igual los aciertos y errores de la derecha y la izquierda, pero logró hacerlo con tal equilibrio que se vio largamente aplaudido tanto por un flanco político como por el otro. Un discurso que conviene releer y analizar en profundidad ya que pocas veces los ha producido con semejante calidad la magnífica diplomacia vaticana.
