REEQUILIBRAR LA ESPAÑA 'postsanchista'
Es un grave error confundir los Estados Unidos con Donald Trump. Este pasará como lo han hecho los 45 presidentes que le precedieron en la Casa Blanca y pocos le recordaremos más que para relatar sus dislates y sus bravuconadas.
De ahí que no sea inteligente plantarse ante Trump, querer convertirse en su némesis y reorientar toda la política exterior española contra los EEUU. No tiene sentido y por añadidura nadie se lo va a agradecer a Pedro Sánchez. Desde luego no los republicanos que, por cierto, nunca perdonaron los desprecios que ZP hizo a la bandera estadounidense y también al ejército norteamericano emplazado en Irak estimulando a otros aliados a que siguieran el ejemplo de España dejando en la estacada a los soldados que se mantuvieron en la región. Pero tampoco los demócratas más cerca ideológicamente a los gobiernos socialistas tragaron las actitudes de nuestros gobernantes.
Aún tiene menos sentido llenar el vacío dejado por los EEUU cubriéndolo con el líder chino Xi Jinping a quien Sánchez va a rendir pleitesía todos los años del último lustro.
