Jóvenes empresarios

En varias ocasiones he escrito en estas páginas que me alegra promover y potenciar todo lo que ayude a la provincia de Teruel. A veces es preciso señalar deficiencias y lastres, que son frenos históricos. Necesitamos más optimismo, para acometer iniciativas con realismo, sin resignarnos. Aparcar el vaso medio vacío y creernos el vaso medio lleno.

El nacimiento de AJE Teruel, la Asociación de Jóvenes Empresarios de la provincia de Teruel, me ha alegrado. Podía y debía haberse constituido antes, hace décadas, como ha ocurrido en otras provincias, probablemente con más facilidades para emprender, pero más vale tarde, y es una buena noticia. La presentación oficial tendrá lugar el próximo viernes, 8 de mayo, en el salón de actos de CEOE Teruel. 

Uno de los momentos más decisivos en toda iniciativa es el inicio, aunque la solidez y la viabilidad la dan el tiempo, la constancia, la adaptación a los cambios sociales y económicos. Por eso es importante que apoyemos entre todos desde el comienzo a AJE Teruel, porque anda en juego el presente y el futuro de la provincia.

Un claro ejemplo acertado de apuesta ha sido el aeropuerto de Teruel. Es germen de otras iniciativas en torno a su actividad. Es un ejemplo admirado en toda España, porque se estudió bien, se ha consolidado y sigue creciendo.

Muchos proyectos empresariales que salen adelante es porque están bien planteados desde el comienzo. Ahora se trata de impulsar y apoyar una asociación que quiere ser vivero de empresarios jóvenes, con fuerza para exigir bajadas de impuestos.

El reto me parece evidente: que el talento no se marche de la provincia, aunque también hay que aspirar a que diversas iniciativas empresariales en Teruel amplíen su radio de acción a provincias próximas, o al resto de España, o a esferas internacionales. Que el talento no tenga que emigrar necesariamente, como ha venido sucediendo durante décadas en la provincia de Teruel.

Las dificultades son bien conocidas: una despoblación, que sería patética sin los extranjeros, con un clima duro y unas malas comunicaciones. El resultado es un envejecimiento creciente de la población turolense.

Hemos de sustituir la queja por el dinamismo y la iniciativa, sin anhelar la inversión pública y las subvenciones como motor casi único. Hay soluciones y apuestas en la actualidad que merecen ser estudiadas e impulsadas. Las nuevas tecnologías, la globalización económica e informativa, ocupan un lugar primordial.

No pretendo dar lecciones a AJE, ni a su presidente, Vicente Ariño, ni a ninguno de los que empiezan ilusionados esta aventura, sino simplemente apoyarles desde su inicio. Que tengan presente que hay que aprender a emprender, y se logra emprendiendo.

El emprendimiento depende, sobre todo, de la actitud y preparación de los jóvenes. No entiende –o no debería entender– del tamaño del municipio. Emprender requiere creatividad e innovación, no acumular subvenciones públicas: es el reto.

  • Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
    Escribe, también, en su web personal.