1888: la Panderola une Castellón y el Grau
El último episodio lleva a 1888, cuando comenzó a funcionar la popular Panderola entre Castellón y el Grau. Aquel pequeño ferrocarril de vapor, oficialmente vinculado al trayecto entre Onda y el puerto castellonense, terminaría convirtiéndose en uno de los símbolos más queridos de la Plana.
La Panderola no fue sólo un medio de transporte pintoresco. Nació para facilitar la salida de mercancías hacia el puerto, especialmente productos agrícolas e industriales, y acabó conectando Castellón, el Grau, Almassora, Vila-real, Onda y, más adelante, otros puntos de la comarca. Su actividad se prolongó entre 1888 y 1963.
Su lenta marcha, el humo de la máquina y su proximidad a la vida cotidiana hicieron que adquiriera una dimensión popular que superó su función económica. Transportó naranjas, azulejos, trabajadores, estudiantes, familias y viajeros. Fue una infraestructura modesta, pero decisiva para acercar pueblos, mercados y puertos en una etapa de profundas transformaciones económicas.
Estas cinco escenas, separadas por siglos, permiten comprender la diversidad de la historia valenciana. Jaume I comprometía rentas para responder a sus deudas; los jurados atendían problemas de higiene; Dénia defendía su condición de villa real; las Cortes intervenían para rescatar cautivos; Alicante encendía sus primeros faroles; y Castellón se conectaba al puerto por medio de un tren de vapor.
La historia no vive únicamente en las batallas y en los palacios. También está en una calle que necesita ser limpiada, en un préstamo garantizado con rentas locales, en un cautivo que espera regresar, en una lámpara que ilumina la noche y en un pequeño tren que transforma la vida de una comarca.
Imágenes: ChatGPT
Pedro Fuentes Caballero es President de l'Associació Cultural Roc Chabàs, La Marina de Dénia.
Acadèmic corrèsponent per Dénia de la RACV.
