La Real Academia de Cultura Valenciana aprobó en Junta General conmemorar el 750 aniversario de la muerte del monarca Jaime I (1276-2026), conquistador y fundador del reino cristiano de Valencia, uno de los reyes más relevantes de la configuración política, institucional y cultural de los valencianos, así como resaltar la importancia histórica de este Soberano y el papel que su reinado desempeñó en la identidad, el derecho y la tradición institucional valenciana. En esta efeméride, la RACV desea rendirle homenaje, recordar su legado y acercar su figura a la ciudadanía.
Entre los años de su reinado 1213-1276 se produce la mayor parte de la reconquista del Reino de Valencia, concediéndoles a sus conquistas un carácter patrimonial. Se crea e institucionaliza un nuevo Reino por voluntad expresa del Soberano.
Se procedió al repartimiento de las tierras conquistadas con la finalidad de atraer repobladores. Sabemos que, en el repartimiento de la ciudad de Valencia, tuvieron participación todas las clases sociales y gentes de muy diversa procedencia: nobles, clérigos, plebeyos y muy especialmente el elemento popular. Los repobladores se asentaron en distintos barrios según el lugar de procedencia. Jaime I hizo una serie de concesiones a los consejos, dividiendo la ciudad en trece compartimentos. Los concejos aragoneses fueron: Daroca, Teruel Calatayud, Zaragoza y Tarazona; los catalanes, Barcelona, Lérida, Tortosa, Villafranca, Tarragona, La Rápita y Montblanch y uno ultra pirenaico, Montpellier. También se produjo la repoblación de territorios valencianos, conforme avanzaba la conquista cristiana.
El espíritu legislador de don Jaime se manifiesta en la concesión, a principios de 1240, de la primitiva “Costum” en el Reino de Valencia, que fue el primer “corpus legislativo valenciano” y que regirá hasta 1261, año en que es sustituida por los “Furs” que juraría el rey Jaime I en las cortes celebradas en la ciudad de Valencia. En su reinado se dictaron numerosísimos fueros que abordaron cuestiones institucionales, judiciales, penales, económicas, profesionales y de oficios, de derecho privado, asuntos relacionados con los moriscos y judíos, etc.
Estos “Furs” regularon el poder político, la organización municipal, las instituciones del Justicia, el Bayle, el Mustaçaf, cofradías y gremios, y otras magistraturas y asuntos. Reglamentó aspectos procesales, civiles y criminales. Ordenó la organización económico-comercial. Decretó normas y actuaciones sobre profesiones y oficios. Otorgó una amplia legislación sobre el derecho privado. Dispuso mandatos de convivencia de cristianos, musulmanes y judíos, etc.
Jaime I convocó Cortes Valencianas de gran trascendencia, de las que emanaron privilegios de extraordinario valor y compromiso, como el otorgado el 21 marzo de 1271, y cuyo acatamiento obligaría a los sucesivos reyes de Valencia. Configuró el funcionamiento de éstas y estableció la presencia de los tres brazos que las componían.
Actualmente, los valencianos nos debemos sentir orgullosos y deudores del legado político y jurídico que nos dejó el rey Jaime I el Conquistador. Las instituciones políticas creadas fueron un modelo y ejemplo para constituciones modernas. Recurrió al Derecho y la Justicia como vías pacíficas para establecer normas de convivencia en un período de enfrentamientos bélicos, avances conquistadores y etapas de repoblación. El ideal de don Jaime fue la unidad de legislación y de jurisdicción. Lo primero lo logró con la promulgación de los “Furs”, código único de todo el nuevo Reino. Lo segundo, lo institucionalizó creando la magistratura del Justicia, elegido por el Rey, de la terna formada por los jurados y hombres buenos, y debía de ser ciudadano no caballero.
La Crónica de Jaime I alude al traslado a la ciudad de Valencia el 27 de julio, después de caer enfermo en Xàtiva, pasando por Alzira, en donde abdicó en favor de su primogénito el rey Pedro el Grande, III de Aragón, I de Valencia, mostrando su voluntad de ser llevado a la ciudad de Valencia, la capital del Reino, para fallecer ese mismo día de 1276. La Crónica de Montaner resalta que sonaron lamentos por toda la ciudad, y la gente iba gimiendo y llorando; y afirma que se le glorió en vida y, mucho más, después de muerto.
En su reinado se fundó el Monasterio de la Mare de Deu de El Puig de Santa María, cuna referente de la valencianidad, bajo cuya invocación religiosa se proclamó patrona del antiguo Reino de Valencia.
En los diplomas, el rey don Jaime I, comenzó a titularse “Rey de Valencia”. Ganada y ocupada la ciudad de Valencia, la intitulación fue: Jacobus o Nos Jacobus Dei gratia rex Aragonum, Maioricarum et Valencie, et comes Barchinone et Urgelli et dominus Montispesullani” en latín, o bien, “Rey Darago, de Mallorques, de Valencia, Compte de Barcelona, et de Urgell, et Senyor de Montpesler”, en romanç, como constata el Libre dels Furs. Intitulación que registran la mayoría de los documentos y sellos reales del Conquistador y refleja la voluntad institucional del monarca legislador de crear un nuevo Reino independiente en el seno de la Corona de Aragón.
Otra fuente que permite conocer los territorios en donde el soberano ejerce su “potestas regia” son los sellos. En los sellos del rey Jaime I podemos establecer al menos tres etapas: entre el año 1213 y 1230, aparece registrado como rey de Aragón, conde de Barcelona y señor de Montpellier; entre 1231 y 1238, como rey de Aragón y de Mallorca, conde de Barcelona y de Urgell y señor de Montpellier; y entre los años 1238 y 1276, como rey de Aragón, de Mallorca y de Valencia, conde de Barcelona y de Urgell y señor de Montpellier.
En este año 2026, la RACV va a dedicar el volumen de la Revista Anales 101, en el que han participado 15 autores, a analizar e historiar su figura y obra desde diversas vertientes o perspectivas y acercar su personalidad y legado a los alumnos de l’Escola Superior d’Estudis Valencians mediante las clases o disertaciones de varios académicos, historiadores, juristas, cronistas del Reino de la RACV. También ha programado dos mesas redondas: una de carácter histórico y otra de aspecto jurídico, y realizar otras actividades diversas con la voluntad de impulsar el conocimiento de la figura del monarca Jaime I en la sociedad valenciana.
Asimismo, deseamos agradecer a los autores de los Anales y a los académicos y profesores que han hecho viable esta celebración su empeño en colaborar en la rememoración de esta efeméride.
José Vicente Gómez Bayarri es Licenciado en Filosofía y Letras, Doctor en Historia,
Catedrático de Geografía e Historia, Profesor Universitario, Académico de número
de la RACV y Medalla de Plata de la Ciudad de Valencia.
