Despolitizar el Rototom
El festival reggae Rototom, que está celebrándose en Benicàssim, necesita una revisión por parte de sus organizadores, para que sea un festival musical sin connotaciones políticas, y mucho menos partidistas a favor de un único partido, que es Podemos: es la “casta” que se instala y aprovecha de un enfoque equivocado en un festival musical; luego califican como “casta” a otros partidos políticos, pero se ve que le gusta y se siente cómodo como partido único.
Rototom quiere ser algo más que un festival, de modo que los ocho días sean también un estímulo en la conciencia social, debatiendo aspectos culturales y de estilos de vida. Es una opción legítima, pero los partidos políticos no deben entrar como protagonistas en el Rototom. Habrá quien argumente que “política” es todo cuanto afecta a la sociedad, haciendo honor a su etimología griega de “polis” (ciudad), pero no debe ser un festival que se constituya en altavoz de un único partido político.

Ayer 1 de Agosto, comencé el día con varios whatsapp sobre la paz en el mundo.. Europa está preocupada por la paz, pero las noticias de Oriente Medio en Siria e Irak, son devastadoras desde hace mucho tiempo. El Papa Francisco ha afirmado que hay más mártires ahora que en los primeros tiempos de la Iglesia y lloró cuando supo que habían crucificado a cristianos en Siria.
Entre las cuestiones de nuestro tiempo que más invitan a la reflexión, se ha de señalar, sin duda, la ausencia de Dios en la mente y vida del hombre postmoderno en la sociedad de consumo. Por primera vez en la historia, una sociedad, la nuestra, vive sin apenas referencia alguna a Dios en lo que podemos calificar como un ateísmo práctico. El término es acertado, porque una inmensa mayoría de gente cree en la existencia de Dios, sea por educación recibida, sea por propia reflexión, pero esta débil creencia apenas tiene trascendencia en sus vidas: creen en Dios, pero viven como si Dios no existiera. A pesar de que grandes masas de gentes, en el siglo veinte, han vivido bajo regímenes totalitarios que han impuesto un ateísmo feroz y militante, todavía es mayoritaria la proporción de creyentes en Dios en nuestro mundo.