Feijóo empieza a mojarse

Hablando de un gallego, lo de “mojarse” siempre hay que valorar más de la cuenta si es cierto o no. Ya hubo un presidente gallego, Mariano Rajoy, y vimos cómo incumplió promesas electorales cuando llegó a la Moncloa.

Alberto Núñez Feijóo, probablemente arrastrado por la situación, se ha visto obligado a mojarse un poco en los últimos días. Esperemos que, llegado a la Moncloa, cumpla.

La Ley del concebido no nacido de Ayuso, aprobada en la Comunidad de Madrid el pasado jueves, ha obligado a Feijóo a hablar de ella, y ha asegurado que quiere implantarla a nivel estatal. Así lo dijo en una entrevista en Antena 3 el pasado lunes.

Es una ley para apoyar a las familias, considerando al concebido no nacido como integrante de la unidad familiar. Así, las familias tendrán los mismos beneficios y derechos en la concesión de ayudas que utilizan como criterio la renta de la unidad familiar, entre ellas, becas para el estudio de Bachillerato, para el primer ciclo de Educación Infantil en centros privados, de comedor escolar, abono en transportes y alquiler joven.

Alegra una Ley que defiende la familia y la vida, frente a una legislación española que se enmarca en la cultura de la muerte: aborto y eutanasia.

Es la segunda vez que Feijóo se moja respecto a valores familiares y de la vida. Tras el discurso del Papa León XIV en el Congreso de los Diputados, el líder del PP afirmó que suscribía de la A a la Z cuanto había dicho el Papa. 

Como era previsible, Pablo Motos le preguntó en “El Hormiguero” sobre la cultura de la vida que había subrayado León XIV. Y Feijóo contestó que era defensor de la vida  y que haría retoques en la ley de eutanasia. En concreto, sobre el aborto afirmó que “nosotros vamos a proteger la vida”.

Ojalá en España vaya recuperando terreno la defensa de la vida. No parece probable que sea algo inminente, pero al menos es un paso importante el que ha impulsado Ayuso.

Además, va siendo hora de que el PP defienda con más ahínco los valores morales, y no se limite a garantizar una lucha contra la corrupción y el sectarismo, que son las cualidades del Gobierno de Pedro Sánchez.

Una parte de los votantes del PP se ha ido hacia Vox, precisamente porque quieren una defensa más firme de los valores morales. En el PP siguen pensando algunos que ha de ser de “centro”, lo cual incluye el temor a levantar ciertas movilizaciones sociales sobre la educación, sobre la vida, y yo no tengo tan claro si la mayoría de los españoles está a favor de la eutanasia o de la legislación educativa. 

Pedro Sánchez está gobernando con una agenda sectaria, aprovechando la inmensa anestesia social que existe. La eutanasia se aprobó sin debate ni discusión social, y pocos saben que en el mundo solamente diez  países han legalizado la eutanasia: Países Bajos, Bélgica,  Luxemburgo, Canadá, Colombia, Ecuador, España, Nueva Zelanda, Portugal y Uruguay. Y en algunos estados de Australia.

El PP no debe resignarse a lo económico, a la gestión, ámbito en el que con seguridad mejorará lo deshecho por el PSOE y sus socios de gobierno. Tiene que tener un plan –como lo ha tenido el PSOE en sentido contrario– para promover y defender valores morales, empezando por la libertad.

Alegra que, aunque sea impulsado por iniciativas de otros –el Papa en el Congreso, Ayuso en la Comunidad de Madrid-, Feijóo tenga que mojarse ya. Lo mejor es enemigo de lo bueno. Se percibe un cierto aire de cambio, no solamente político.

  • Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
    Escribe, también, en su web personal.