Todavía es pronto para evaluar el alcance, la importancia y la influencia del viaje del Papa León XIV a España, el pasado mes de junio. La perspectiva es corta. Sin embargo, la unanimidad en señalar la grandeza del Papa, sus homilías y discursos, la hondura de lo que dijo, merece cierta pausa, ahora que se cumple un mes de ese viaje histórico.
Tanto en las formas como en el fondo, el Papa acertó con las teclas necesarias para transmitir esperanza y optimismo a los católicos y a todo el mundo, cuando parece que si no eres pesimista no estás en la realidad. En la realidad encontramos de todo, eso es cierto, pero el Papa trajo el mensaje de que un mundo mejor es posible, si reconocemos los defectos y cada uno aportamos nuestro grano de arena, sin escapismos ni excusas.
Nuestra vida cotidiana está repleta de impactos, visualizaciones, whatsapps. Demasiado repleta. Por eso es preciso cuidar un poco más la reflexión, pensar, y no hay duda de que leer es algo que facilita o puede facilitar la reflexión.
Estoy leyendo un libro electrónico –cualquiera puede obtenerlo gratis en internet– con todos los discursos y homilías del Papa en ese viaje. Es un tesoro, mucho más intenso y valioso al leer lo que dijo. Nos llegó su imagen de cercanía, afecto, serenidad, diálogo, y en buena parte queda un agradable recuerdo por lo que vimos en los actos, estando presentes o por televisión, y eso ya es mucho, pero el paso de leer vale la pena.
Animo a leer ese libro, o las homilías o discursos que cada uno estime de mayor interés. Al menos, hacer la prueba de leerlo en este verano, pues hay intervenciones que se leen en tres o cinco minutos: no resulta pesado y, si no conectamos, nada cuesta dejarlo.
Jordi Évole publicó un artículo en “La Vanguardia”, el 13 de junio, con el título “Ha nacido una estrella”, admirado por el viaje del Papa y la gran aceptación de su mensaje entre los españoles, con una gran respuesta. En el artículo, con gracia, felicitaba a los organizadores del viaje, diciendo que, si él lo hubiera hecho así de bien, pediría un aumento de sueldo. Interesante su asombro.
Ni siquiera menciona a los organizadores y se ve que no domina el terreno eclesiástico, porque expresaba que el aumento de sueldo lo pediría a la Conferencia Episcopal, al Vaticano, o a quien fuera. Tal vez deliberadamente redacta con cierto despiste, porque los organizadores no cobraron nada y felices de haber ayudado a organizar todo.
A raíz de ese artículo de felicitación, Yago de la Cierva, Coordinador General del viaje del Papa a España, escribió que el mérito era de miles de personas, entre ellos los miles de voluntarios. Sobre los discursos del Papa, escribió que “fueron propios de alguien que nos conoce y nos quiere”, y que siempre fue “constructivo”.
Fueron días inolvidables, y podemos revivirlos gracias a YouTube, y leyendo el libro: profundizar es rentable. Me quedo con esta frase a los presos de Brians 1: “Dios te ama como eres, pero sueña que eres mejor”: esta frase es una joya de gran valor, un programa de vida.
Foto: esMadrid.com
Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
Escribe, también, en su web personal.
