El Papa en España

La experiencia profesional más enriquecedora que he tenido fue el viaje del Papa Benedicto XVI a Valencia, con motivo del V Encuentro Mundial de las Familias con el Papa en Valencia, julio de 2006. Hace 20 años. Fui miembro del Comité Organizador, y en concreto Director de Comunicación. Gran lío para mí, y afortunado. 

Ahora que viene a España el Papa León XIV recuerdo con viveza aquella experiencia inolvidable. Como periodista, como católico y también humanamente, porque seguí de cerca, sin dejar mi trabajo de Delegado de Canal 9 en Castellón, con intensidad todos los preparativos. Lo hice como voluntario, sin cobrar nada, y volvería a hacerlo.

Tuve, tuvimos –es un trabajo descomunal, más que en equipo-, aciertos y errores. Ninguno de nosotros tenía experiencia de semejante acontecimiento mundial. Yo fui nombrado en octubre de 2005 y, al menos, los que habían llevado la comunicación hasta ese momento habían asistido a la Jornada Mundial de la Juventud en Colonia (Alemania), con datos y experiencias que nos fueron muy útiles.

Publiqué varios artículos en “Diario de Teruel” y, cuando me requirieron información, con especial afecto la proporcioné. Impartí conferencias, entre ellas una en Teruel, invitado por el Obispo. Ruedas de prensa. Entrevistas. Viajes a Roma y Madrid.

El Comité Organizador del viaje de León XIV está trabajando muy bien. Aconsejo consultar la web www.conelpapa.es, tanto a periodistas como a católicos o cualquier persona que quiera conocer los preparativos: es un modelo de transparencia y previsión. 

Inicialmente, el Comité Organizador pidió 10.000 voluntarios y aprobó un presupuesto de 15 millones de euros. Ya se han logrado 20.000 voluntarios, y se ha cerrado la inscripción. Ya se han logrado en donativos más de esos 15 millones. Son dos datos que revelan la magnitud del acontecimiento y el buen hacer.

Nunca he tenido temor a justificar estos viajes del Papa. Entonces y ahora, algunos piensan que generan un gasto desproporcionado, y yo les digo que piensen en los Mundiales de Fútbol, carreras de Fórmula 1, conciertos musicales multitudinarios o en otras organizaciones que cuestan dinero, con la gran diferencia de que en esas iniciativas hay ganancias para los vencedores o representantes, y en un viaje del Papa se cubren gastos, porque tiene un fin espiritual. 

Aún hay más: se estima que el retorno de ingresos por el viaje del Papa será casi 10 veces superior a los 15 millones que cuesta el viaje, por hoteles, restaurante, tiendas, etc. Sin contar con la promoción mundial de Madrid, Barcelona y las islas Canarias.

Una crítica que entonces y ahora surge por parte de algunos es que en estos viajes hay una cierta “idolatría”, pues el Papa no es Dios, sino representante de Jesucristo. Me parece poco consistente esa crítica, y de hecho no la compartiremos los más de dos millones de personas que acudiremos a alguno de los actos, ni las decenas de millones de personas que van a seguir por los medios de comunicación este viaje o algunos actos.

  • Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
    Escribe, también, en su web personal.