En Torreciudad

El pasado sábado, 12 de septiembre, se celebró en el santuario de Torreciudad (Huesca) una nueva Jornada Mariana de la Familia, en concreto la 34ª. Es una jornada anual, a la que acuden personas de toda España, muchos matrimonios jóvenes y muchos niños.

Es festiva, alegre. Este año estuvimos unas 7.000 personas: de la provincia de Castellón un centenar. Personas procedentes de Zaragoza, Barcelona, Pamplona, Valencia, Madrid, Burgos, San Sebastián, y hasta un grupo que acudió desde Palma de Mallorca.

Tuve oportunidad de asistir a la 1ª Jornada, y no me la salto salvo circunstancias de mucho relieve. Es una cita para renovar la familia y la vida espiritual. Empieza a las 12 de la mañana con ofrendas a la Virgen de Torreciudad, y luego se celebra la Misa en la explanada, que cada año preside una autoridad eclesiástica, que aporta en la homilía ayudas que sirven a las familias para afrontar con garbo y optimismo la aventura que es toda familia, cada familia.

Este año hubo un diálogo sobre el amor a cargo del matrimonio de influencers Quique Mira y María Lorenzo (400.000 seguidores), fundadores de Aute y Proyecto Caná.

Cada año llama la atención la gran cantidad de sacerdotes que confiesan durante horas a quien lo desee, en confesionarios portátiles en el exterior o los fijos en las capillas. Colas, muchos jóvenes. Muchos voluntarios hacen posible cada año esta Jornada. 

Algunos años, como ha sucedido ahora, hay circunstancias que despiertan más expectación. La presidió el comisario pontificio para Torreciudad, monseñor Alejandro Arellano, Decano del Tribunal de la Rota de Roma. El Papa Francisco le encargó que resolviera el conflicto que enfrenta a la diócesis de Barbastro-Monzón y el Opus Dei sobre cuestiones jurídicas y pastorales, desde hace más de tres años.

Monseñor Ángel Pérez, obispo de Barbastro-Monzón, reiteró el día anterior a la Jornada que no admitirá que la imagen original de la Virgen siga fuera de la ermita, avisando que está dispuesto a dimitir. Así como suena: parece desproporcionado.

Algunos pensaban que Arellano podría aportar luces sobre el conflicto. No parecía lo más adecuado hacerlo en esa celebración festiva, pues a muchos se les escapa hasta el origen del conflicto y sus consecuencias. A mí me llamó la atención que Arellano aludió a “los rectores” de Torreciudad, Ángel Lasheras y José Mairal: Lasheras fue nombrado por el Opus Dei, y Mairal por el obispo de Barbastro. Es la primera vez que escucho a una autoridad hablar de dos rectores, una bicefalia. A ver cómo se resuelve todo: paz.

  • Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
    Escribe, también, en su web personal.