Batacazo de Diana Morant

La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant (Gandía, 1980), es la candidata a la presidir la Generalitat Valenciana. Parece que tiene todo abonado para darse un gran batacazo, tanto por las diversas encuestas como por sus propias declaraciones y actuaciones, desde hace tiempo.

La ministra será la tercera ministra que, salvo sorpresa, sale del Gobierno para darse un batacazo en las autonómicas. Recuérdense los casos de Pilar Alegría en Aragón y María Jesús Montero en Andalucía. No hay dos sin tres.

Era evidente que Sánchez iba a eliminar a los “díscolos”, a los que le llevaban o habían llevado la contraria. No lleva nada bien las críticas. Por eso trazó el plan de sustituir a Javier Lambán por Pilar Alegría, y a Ximo Puig –ahora callado y contento con su puesto en París– por Diana Morant.

No le importa a Sánchez mandar a sus ministras a que se den un tortazo electoral. Busca líderes totalmente dóciles a él, ahora y para en el futuro que le arropen en el partido, por lo que pueda pasar. Morant, Alegría y Montero, baluartes para el futuro del PSOE en la persona de Pedro Sánchez.

Diana Morant se ha declarado muchas veces hija política de Zapatero. Aupada por Santos Cerdán y por Pedro Sánchez a la secretaría general de los socialistas valencianos. Llevó de número 2 a José Luis Ábalos en su candidatura a las generales en 2023. Rodeada por todos lados por líderes corruptos o imputados.

Ahora lleva muy mal el doble juego de ministra y candidata a presidir la Generalitat Valenciana. Tiene muy baja popularidad, según todas las encuestas, y hasta existe la duda de si Compromís puede sacar mejores resultados autonómicos que ella al frente del PSPV.

Cuando de verdad se inicie la campaña electoral autonómica, le pueden atacar por muchos flancos. Por ejemplo, sobre la DANA admitió que ignoró las llamadas y los mensajes de Gan Pampols, vicepresidente segundo y encargado de la reconstrucción tras la DANA, “porque no iba a participar en la estrategia de maquillaje de Mazón”.

Es decir, mientras Valencia contaba muertos y pedía ayuda buscando la coordinación con el Gobierno de Sánchez, la ministra decidía no coger el teléfono por cálculo partidista. No es que no pudiera ayudar, es que no le dio la gana. Con total seguridad., hizo lo que Sánchez le pidió que hiciera: nada, para que todo recayera en Mazón. 

Los valencianos se van a acordar de estas solemnes declaraciones de Morant cuando pida su voto en las autonómicas.

Justifica la situación judicial de Zapatero, de la cual es hija política según sus palabras, porque Estados Unidos se ha vengado por la postura de Sánchez del “No a la guerra”. Todos se esconden, no hacen declaraciones apoyando a Zapatero, pero Morant no se muerde la lengua y prácticamente achaca todo a una venganza internacional de Trump. 

Puesta por Sánchez, Diana Morant hace y declara lo que interesa a Pedro Sánchez, y no le importa saber que va directa a estrellarse cuando se celebren las autonómicas valencianas.

  • Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
    Escribe, también, en su web personal.