El trágico accidente ferroviario en Adamuz todavía no tiene un informe oficial de las causas: simplemente, es intolerable, bananero, tercermundista y una tomadura de pelo hacia las víctimas y hacia todos los españoles.
Si tiene dignidad, el ministro de Transportes, Oscar Puente, ha de presentar en una semana el informe final del accidente de Adamuz, o dimitir ya.
Además, el ministro debe abstenerse totalmente de utilizar las redes sociales bromeando con el mantenimiento de las comunicaciones terrestres, como hizo hace una semana.
Y ahora se debe asegurar, por todos los medios, que no se hurtan pruebas a horas nocturnas ni diurnas de lo que ha sucedido ahora en Urda (Toledo). Cuando escribo estas líneas, se habla de en torno a medio centenar de fallecidos.
Por lo sucedido en Adamuz y Urda, el ministro Óscar Puente no puede ni debe presentarse como candidato del PSOE a las elecciones del 29N: está incapacitado moral y profesionalmente. Y si sigue en la lista –como número 1 además–, que los demás partidos le recuerden su negligencia, sin hacer caso a que alguien argumente que es “utilizar el dolor”. Puente es un insensato, frívolo y chulesco: que dimita.
No es utilizar, sino dar voz y exigir, porque son dos accidentes gravísimos en la misma línea el mismo año, y ojalá no sea cierto el refrán de “no hay dos sin tres”.
Me pregunto si esta misma tarde habrá alguna concentración, o mañana, ante el Ministerio de Transportes. O mañana, precisamente en recuerdo de las víctimas y la negligencia del Ministerio.
¿Habrá alguna acampada en Moncloa? Sánchez nos deja unos servicios públicos por los suelos, mientras se permite –él y sus ministros– asustar con un posible Gobierno PP-Vox, que recorte derechos. Indignante. Y el responsable último es Sánchez, no Puente. Renfe, Correos, etc.
A primera hora se ha aludido a un fallo humano en el accidente. Prematuro, interesado y precipitado el diagnóstico. Que se investigue, y pronto, pues puede haber un tercer tren hacia la muerte.
El Sindicato Ferroviario apunta al estado de las vías tras el accidente de Urda: “Ya lo decíamos cuando Adamuz que esa línea requería de una atención prioritaria”. Reclaman una auditoría sobre la renovación de la infraestructura y cuestionan el destino de la inversión.
El presidente de los Ingenieros de Caminos, José Trigueros, culpa a Óscar Puente por la “falta de mantenimiento y control”. Ha afirmado que siente “vergüenza por la falta de mantenimiento y de control”, rechazando el fallo humano.
“No puede ser que nuestras infraestructuras estén dirigidas por gente incompetente, que debería ocuparse de su Ministerio y no de poner tuits. Es una vergüenza cómo están nuestras infraestructuras. Yo hago responsable al ministro”, ha subrayado Trigueros, que fue presidente del Instituto de la Ingeniería de España (IIE).
Trigueros sabe y ha hablado muy claro. Aunque se haya hablado de que la causa de la tragedia puede deberse a un fallo humano, “si ese fallo se basa en el posible error humano ese protocolo está mal hecho. No puede ser que en el siglo XXI se produzca un accidente de estas características”. Todo lo atribuye a falta de mantenimiento y control.
José Trigueros ha abundado en explicaciones. Quita responsabilidad al maquinista, y lo achaca a una falta de seguridad en la línea, que ha desmenuzado. “No puede ser que la alta velocidad española se convierta en el mayor desastre de Europa”, ha destacado.
¿Para cuándo se exigen responsabilidades a Óscar Puente, ya, y que se le descarte para las elecciones del 29N?
Y que el Gobierno PP-Vox tenga un ministro de Transportes con formación, experiencia y rigor.
Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
Escribe, también, en su web personal.
