Deseo una campaña limpia, lo propio de una democracia. Sin embargo, tiene bastantes ingredientes para no serlo. Va a ser dura, agresiva. Isabel Díaz Ayuso la “campaña más sucia que hayamos vivido”. Ha de prevalecer el voto responsable, valiente, sin miedo, con argumentos. Sin violencia. No es país para ingenuos ni cobardes.
Santiago Abascal e Isabel Díaz Ayuso han alertado sobre un posible “pucherazo”, y han pedido inmediatamente que se vote presencialmente el 29-N, evitar el voto por correo. Abascal ha sido contundente, al afirmar que no se fía absolutamente de nada que pueda hacer Pedro Sánchez.
Tanto Alberto Núñez Feijóo como Santiago Abascal ya han hecho un llamamiento a votar presencialmente y a no confiarse por unas encuestas que pronostican una mayoría holgada – por encima de los 200 diputados – de PP y Vox.
La crispación ha ido en aumento, propiciada por el Gobierno para meter miedo. Los acampados en Sol pidiendo vivienda gratuita…y huelga general. También Pablo Iglesias ha jaleado la huelga general. La manifestación en Valencia por un congreso inmobiliario fue de una violencia máxima contra la Policía: 9 heridos.
Yo era de los que pensaba que Pedro Sánchez retrasaría las elecciones generales, después de las autonómicas y municipales de mayo de 2027. Salvo que viera una ocasión adecuada antes, y es lo que ha sucedido: con motivo del desahucio de Maricarmen –nada se hizo por Olga, desahuciada en Cataluña y que se suicidó–, acampadas y manifestaciones, culpando a la derecha. Ocho años sin hacer nada por la vivienda el Gobierno y han arremetido contra Ayuso y los rentistas.
Pedro Sánchez ya ha iniciado su campaña avisando del riesgo de que gobierne la ultraderecha. Era muy previsible, como sucedió en 2023. Agitar la confrontación, transmitir un temor horrendo ante una derecha cavernícola. Será la consigna de toda la izquierda, por supuesto de la coalición recién surgida Frente Amplio, al que seguro que se suma Podemos.
Van ser semanas muy intensas y duras. Animo a que cultivemos el sentido crítico y evitemos manipulaciones. Para ello es importante hacer balance del Gobierno de Sánchez: abandono en la DANA de Valencia, Adamuz, abandono la prevención de incendios forestales, el entreguismo de Ceuta a Marruecos, la corrupción del PSOE y de familiares de Sánchez, Zapatero, ataques a los jueces, mentiras continuadas (“nunca gobernaré con Bildu”), regularización masiva de inmigrantes sin pies ni cabeza
Sánchez ya está en modo electoral, al afirmar que “los intereses de la gente de a pie son pisoteados en el Parlamento”. 25.000 desahucios al año y el es presidente del Gobierno: asombroso. Un Gobierno vendido a filoetarras, independentistas y populistas, con la guinda de la ministra de Vivienda de que los decretos sobre vivienda no se aplicarían en Cataluña. El voto debe madurarse haciendo un balance de estos años.
Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
Escribe, también, en su web personal.
