Oliva ha sufrido, está sufriendo, los efectos de la Dana Adam, con víctimas mortales y cuantiosas pérdidas materiales.
Esta ciudad de la provincia de Valencia, de 26.000 habitantes, cercana a Gandía está sumida en la tragedia. Se levantará y seguirá creciendo.
En medio de esta tragedia se presentó Pedro Sánchez, todavía presidente del Gobierno, el martes pasado. Calculó cada minuto, cada movimiento: a la vista ya de unas elecciones generales, le pudo más hacerse la foto que el hecho de aguantar, una vez más, abucheos e insultos. Está muy acostumbrado y no le hace mella.
Lo que de verdad le importa es ser presidente del Gobierno y hará lo que haga falta para intentar seguir en la Moncloa. El CIS de Tezanos vaticina un triunfo holgado del PSOE, sacándole la friolera de 11 puntos al PP, mientras todas las demás encuestas dan ganador al PP, pudiendo gobernar con Vox, sumando entre ambos unos 200 diputados.
Las técnicas demoscópicas no le importan a Tezanos: le importa servir a su amo, intentando movilizar a la izquierda. Y a Sánchez le importa gobernar, no ser aplaudido, aunque no faltaron en Oliva aplausos de algunos cargos socialistas para que no se oyeran o se mitigaran los abucheos e insultos de los vecinos.
Mientras los vecinos todavía limpiaban barro e intentaban recuperar sus enseres, se produjo una visita en Falcon, helicóptero y cordón policial para no pisar barro ni saludar a los vecinos. No quería que se repitiera la escena de Paiporta, de donde salió huyendo tras la Dana del 29-O, de la que se van a cumplir dos años.
Un presidente incapaz de pisar la calle, especialmente en Valencia, con su famosa frase de “si necesitan ayuda, que la pidan”.
Se presentó en Oliva sin que el Gobierno haya cumplido sus compromisos tras la Dana del 29-O: en estos momentos, dos años después, hay un escaso 5% de ejecución de obras en las zonas del barranco del Poyo, de triste recuerdo y que ha vivido con suma angustia las lluvias del último fin de semana. Solo han llegado las ayudas a un 20% de los afectados por la riada de 2024.
Con un incumplimiento clamoroso en obras y en ayudas, se presentó en Oliva, y propuso un gran pacto de Estado contra el cambio climático. Seguro que Sánchez utilizará Oliva para pedir en la campaña electoral el cambio climático, atacando a Vox por sus reticencias a aceptarlo y al PP por no apostar.
Lo que de verdad se ve en España es un deseo de cambio de Gobierno, de echar a Sánchez de la Moncloa. Al menos eso reflejan todas las encuestas, menos el CIS de Tezanos, con una gran subida de Vox
Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
Escribe, también, en su web personal.
