CEUTA DA EJEMPLO

La visita de los Reyes a Ceuta ha sido de justicia, de apoyo total a los ceutíes en medio del infierno que están viviendo por la invasión de 80.000 inmigrantes. Un viaje histórico, sin lugar a dudas, y también el viaje a Melilla., en donde han escuchado que no quieren que les suceda una invasión como a Ceuta.

Ceuta y Melilla, por las pretensiones de Marruecos, requieren todo nuestro apoyo, y durante los próximos años. Seguro que la Casa Real ha tomado nota: era la primera vez que los Reyes han ido a Ceuta y Melilla, y tendrán que prever una agenda para el futuro para ir antes de que pueda haber tragedias.

Las imágenes de Ceuta son de una ciudad volcada con los monarcas y orgullosa de su españolidad. Unos ciudadanos que ven en los Reyes un apoyo total, y en Pedro Sánchez un abandono total: Pedro Sánchez no se ha atrevido a ir con los Reyes, y los ceutíes han agradecido que no haya ido.

Kissy Chandiramani, vicepresidenta de Ceuta, ha sido muy clara, por ejemplo,  sobre el abandono a las mujeres por parte del Gobierno: “Desde que se produjo la invasión, las llamadas al 112 se han incrementado un 586%. En este tiempo, no sé por qué todas esas asociaciones que sirven para luchar por los derechos de las mujeres aquí no han dicho nada. La ministra de Igualdad ha venido una vez”.

El problema de la invasión no está resuelto. Quedan miles de inmigrantes en Ceuta, que como dijo Felipe VI deben volver todos a sus países de origen. Esa contundencia no se ha escuchado ni se escuchará de ningún miembro del Gobierno.

Margarita Robles, ministra de Defensa, ya se pronunció contra todos los del Gobierno afirmando que se había informado de la invasión que se avecinaba. Y ahora la tienen una vez enfilada por filtrar que, coincidiendo con las horas de la invasión de Ceuta, hubo buques de guerra marroquíes en aguas ceutíes: como si fuera lo más normal del mundo, desde el Gobierno han dicho que lo sabían, pero que no le habían dado más importancia que la de unos hechos puntuales.

Los ceutíes nos siguen dando ejemplo por su valentía, defensa de la españolidad, superar la inacción del Gobierno a base de vigilar sus casas y acompañar a las mujeres por la calle. Han sabido afrontar insultos diarios, provocaciones, peleas, amenazas, modos de defenderse.

Es tal número de traiciones que el Gobierno ha llevado a cabo con los ceutíes, una ciudad económicamente y socialmente hundida por culpa de una invasión en número similar a los habitantes de Ceuta, que causa dolor, mucho dolor al resto de los españoles.

Todos habremos hecho un intento de ponernos en su lugar. No sabemos cómo hubiéramos reaccionado, porque una invasión destroza trabajos, desarrollo, salud física y psíquica. Ante situaciones límite – y Ceuta está más allá del límite -, el ser humano es imprevisible, porque los resortes y apoyos habituales saltan por los aires.

Intentar situarnos en la vida diaria de los ceutíes desde el 30 de julio ayuda a asimilar o entender algo lo que está sucediendo en España. Ceuta y Melilla son España, y Ceuta agradece a toda España la solidaridad, la ayuda. Y siguen movilizándose, como las mujeres ceutíes, que se manifestarán en Madrid el 25 de octubre: casi una agresión sexual diaria en Ceuta, y para algunos hay una “normalidad”. 

Los ceutíes están dando ejemplo, de valentía, de no encogerse por la inacción del Gobierno. Les admiro y apoyo, porque demuestran que el valor y la legítima defensa no tienen que recurrir a la violencia. 

España vive un momento clave, que es el 29N: hay que votar porque anda mucho en juego. Sin miedo porque UGT y CCOO hayan convocado huelga general – los “comegambas” comprados durante ocho años, y mientras los demás sindicatos se van desmarcando de la huelga general -, sin miedo por las movilizaciones originadas en Maricarmen y haciendo de la vivienda un problema casi “ajeno” a ocho años de Gobierno de Sánchez, sin miedo a un Gobierno que miente sin parar. 

Van a intentar movilizar el voto de la izquierda pretendiendo “asustar” por un Gobierno PP-Vox. No hay que asustarse por acampadas o actos violentos de los anti-sistema. De los ceutíes hay que aprender el valor para defender los derechos humanos, las familias, aunque son evidentes las ridículas medidas policiales que se están tomando ante acampadas y concentraciones, en Madrid, en Valencia, etc.

El Gobierno abandonó a Ceuta ante la invasión, y ahora abandona a los ciudadanos ante acampadas sin derecho y violencia de los anti-sistema. Aprendamos de los ceutíes.

¿Sabremos por qué Marruecos tiene cogido por algún sitio a Pedro Sánchez? Yo creo que empezaremos a saber el 30N, si – como es previsible – a Sánchez se le echa de la Moncloa, y hay un Gobierno PP-Vox, como las encuestas pronostican.

Imagen: elPeriodico

  • Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
    Escribe, también, en su web personal.