El lunes pasado la Audiencia Nacional acordó investigar la invasión de Ceuta y destacó una “indudable gestión favorecedora desde Marruecos”. La magistrada María Tardón considera que había intencionalidad de atentar contra el Estado vulnerando su integridad territorial. Pedro Sánchez exculpó a Marruecos ya desde el primer día: escandaloso.
Eduardo Madina, que disputó la secretaría general del PSOE a Pedro Sánchez en 2014, lo afirmó sin matices en la SER, al afirmar que Marruecos está “detrás, debajo, encima y delante” de lo de Ceuta. Madina destacó que Marruecos es un país en el que no pasa nada que no controlen las autoridades. “Claro que está Marruecos”.
Es patética la situación que estamos viviendo. Sánchez debería dimitir y convocar elecciones generales, pero no lo hará. Y los partidos socios de Gobierno deberían retirarle el apoyo, pero no lo harán, para seguir exprimiéndole. Increíble, pero cierto.
Margarita Robles ha defendido que se informó al CNI y a los servicios secretos. Marlaska, como ministro del Interior, es el señalado en primera instancia, y ya veremos cómo se le recibe en Ceuta: desde luego, con aplausos o sonrisas, ni hablar, porque los ceutíes están sufriendo una gran tragedia, por la inacción del Gobierno y la falta de reacción tras la invasión de 80.000 inmigrantes, que se dice pronto.
Marruecos es plenamente consciente de la debilidad de Sánchez. A la imaginación de cada uno –al menos por ahora– queda lo que Pedro Sánchez debe o teme de Mohamed VI. Alguien ha dicho que Pedro Sánchez es más “leal” a Mohamed VI que al Rey de España: discrepo, porque la palabra “leal” ni por asomo se le puede aplicar, vendido sistemáticamente dentro y fuera.
Sánchez es un cadáver político, está acorralado. Pero la palabra “cadáver” no es muy acertada en este caso, porque a un cadáver no se le puede juzgar en los tribunales, y en el caso de Sánchez cada vez hay más motivos para juzgarle. Y no está muerto: si tememos algunas decisiones conocidas para volver a gobernar tras las próximas elecciones generales, casi tememos más las que no conocemos. Es capaz de todo. Cuando alguien está acorralado, la fiereza por sobrevivir puede superar lo conocido.
Ceuta como test. Arturo Pérez-Reverte ha advertido que es una situación muy peligrosa, de modo que puede bastar una chispa para que se vuelva una situación “incontrolable”. Un periodista y escritor de su experiencia y prestigio no habla por hablar: fue reportero en numerosos conflictos bélicos. Sabe y piensa, algo no tan frecuente como debería ser.
Las manifestaciones en toda España del miércoles 2 de septiembre, Día de Ceuta, en defensa de la españolidad de Ceuta, han sorprendido…incluso a Mohamed VI. No le habrán sorprendido los numerosos cánticos de los manifestantes pidiendo la dimisión de Pedro Sánchez. Ni Mohamed VI preveía una gestión tan calamitosa del Gobierno español ni una reacción tan patriótica de los españoles. Un test trágico que debe tener consecuencias ya por parte de España si no queremos que se repita.
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Javier Arnal Agustí es Licenciado en Derecho y periodista.
Escribe, también, en su web personal.
